La composición química del
agua determinada conforme a reglamentaciones de la O.M.S.
(Organización Mundial de la Salud) es: Clorurada
- Bicarbonatada - Sódica, débilmente Alcalina,
de baja mineralización y Radónicas.
Dulce potable y apta para el consumo humano.
El agua de sus termas viene de 1260 mts. de profundidad,
con un caudal constante y una temperatura que oscila entre
los 42 y los 43 grados centígrados.
REAFIRMANDO PROPIEDADES Y BENEFICIOS
Nuestras aguas termales no son una panacea para todas las
dolencias, pero si pueden ser un paliativo para muchas de
ellas, porque:
Estimulan las defensas del organismo,
depuran la sangre eliminando toxinas por sudoración
y diuresis reactivan el metabolismo. Reeducan el sistema
termorregulador (enorme importancia para los reumáticos,
que han perdido capacidad de adecuarse a los cambios ambientales).
Provocan una dilatación en la red vascular de la
piel, con el correspondiente flujo sanguíneo tornándola
más resistente al frío. Tienen efecto revitalizadores
sobre células y tejidos. Se han obtenido resultados
analgésicos y antiespasmódicos.
Son sedantes del sistema nervioso.